Se trata de una zoonosis (enfermedad animal transmisible a las personas). Cádiz es zona de alto riesgo ya que este virus africano, que afecta a caballos y humanos, usa como reservorio a las aves acuáticas, muy abundantes en la provincia debido a la alta distribución de humedales y a las migraciones de estas aves por el Estrecho. La Fiebre del Nilo o West Nile es una enfermedad infecciosa de declaración obligatoria, causada por un virus que afecta principalmente a aves acuáticas y también a mamíferos, especialmente equinos y humanos.
Tras numerosos casos en caballos y algunos en personas en años anteriores, actualmente la enfermedad pasa por una fase de menor presentación clínica. Las aves acuáticas son el principal reservorio epidemiológico, ya que aunque no padecen esta dolencia, tienen un papel muy importante en la diseminación del virus, sobre todo en las zonas húmedas donde son abundantes las aves migratorias y los mosquitos, que actúan como vectores.
Centinelas
Con el objetivo de detectar la presencia de circulación vírica identificando áreas de riesgo y disponer de información epidemiólogica útil desde el punto de vista de la sanidad animal y la salud pública, la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (AGAPA) realiza un programa de vigilancia consistente en el chequeo periódico de aves salvajes de diferentes especies para vigilar la posible incidencia de la enfermedad.
El zoológico de Jerez de la Frontera colabora desde hace varios años en este programa, poniendo a nuestra disposición a una serie de gansos de sus colecciones para su analítica, los llamados “centinelas”. Estos animales en cautividad mantienen esporádicamente contactos con aves salvajes que usan el zoo como zona de descanso, por lo que pueden proporcionar información sobre la epidemiología de la enfermedad.
Colaboración del Colegio Veterinario de Cádiz en la identificación electrónica
La identificación mediante anillas en las patas a veces es complicada debido al lógico deterioro de los materiales plásticos o metálicos con el paso del tiempo, por lo que desde la AGAPA se contactó con el Colegio Oficial de Veterinarios de Cádiz para valorar la posibilidad de identificar electrónicamente a las aves muestreadas mediante microchips y así evitar posibles confusiones, ya que el Colegio es responsable del mantenimiento del Registro Andaluz de Identificación Animal.
Desde la institución colegial gaditana se mostró un inmediato interés en esta colaboración con la Administración, debido a su importancia de cara a la salud pública y la sanidad animal, por lo que se facilitaron a los equipos veterinarios de campo los microchips solicitados, que ya han sido implantados en los gansos centinelas, facilitando de esta manera el seguimiento de los mismos en los diferentes controles a los que se someten estos animales.



